Ficha:
CMDC253
Autor-es:
Arras, Jean d' (s. XIV)
Título normalizado:
Melusina
Variantes título:
Comiença la istoria de la linda Melosina (fol. 2r, Toulouse, 1489); Fenesçe la istoria de Melosina (colofón, Toulouse, 1489); La historia de la linda Melosina (portada, Sevilla, 1526), Aquí comiença la historia de la linda Melosina (íncipit, Sevilla, 1526. fol. 3r); fenesce la historia de Melosina (colofón, Sevilla, 1526).
Título original:
Roman de Mélusine
Destinatario:
rog. María de Francia, duquesa de Bar (en la obra original, se mantiene también en las ediciones de 1489 y 1526)
ded. duque Juan de Berry (en la obra original, se mantiene también en las ediciones de 1489 y 1526)
ded. "Muyt esclarescida princesa y señora" (Sevilla, Jacobo y Juan Cromberger, 1526) (Frontón 1996: 266 la identifica con Juana I de Castilla)
Fecha composición:
1387-1393
Fecha traducción:
ca. 1489 (Juan Parix y Esteban Clebat la mandaron traducir para su difusión impresa)
Testimonios impresos:
Tres impresos: 1) Tolosa: Juan Parix, 1489, 14 de julio; 2) Valencia: s.i., 1512, 18 de marzo; 3) Sevilla: Jacobo y Juan Cromberger, 1526.
Formato:
Folio
Repertorios:
Copinger (1895: n 11060); Polain (1932: n. 2240); British Museum, VIII n. 356; IB, 12764.
En línea: GW 12666; ISTC ij00218430; PhiloBiblon BETA texid 1305; manid 1499; USTC 344879.

Ejemplares:
Bruselas. BRAB: WBS INC B 840 (RP)
Londres. BL: IB.42463.
Nueva York. HSA: Inc. 135

Paratextos socioliterarios:
La obra comienza con un proemio en el que se incluye, junto a los habituales tópicos literarios, la invocación a Dios, la dedicatoria de la obra a Juan, duque de Berry y la mención a su hermana María, comisionaria de la obra: “En comienço de todas obras debe cada un autor demandar la divinal graçia sin la qual a fin perfecto pervenir es imposible [...] a cada uno sería causa de no tanto estudiar y tornar a la escrivanía la pluma" (fol. 2r). A continuación se sigue el íncipit: "Comiença la historia de la linda Melosina, copilada de las coronicas verdaderas de Françia a instançia del muy noble senyor Juan, duque de Berri, hijo del muy cristiano rey de Françia" (fol. 2r).
Tras el íncipit se ofrece el extenso prólogo de la obra, dividido visualmente en varios bloques que incluyen los tópicos literarios característicos de este tipo de piezas preliminares junto a referencias a las Sagradas Escrituras, a las autoridades y a quienes dieron al autor el testimonio directo de lo que vieron y oyeron. El prólogo termina con un párrafo en el que se indican los nombres de los hijos de Remondín y Melusina: "Según el profeta David nos enseña, los divinales juizios son como los abismos profundos (fol. 3r) [...] y Froymont que fue monge de Malleres, el cual Geofré quemó con su avadía con el abad y çient religiosos" (fol. 4v)
Todos estos paratextos, salvo el íncipit, están presentes en las ediciones impresas en Lyon.
La obra concluye con un epílogo que antecede al colofón: “E aunque Sant Pablo dize en la Epístola de los romanos que todas las cosas son savidas por los honbres [...]… nuestros defectos, los cuales perdone Aquel que en trinidad perfecta vive y reina, uno solo, Dios, por todos los sieglos de los sieglos. Amén”, (fol. 153v).
La primera parte de este epílogo es una traducción más o menos libre del fragmento correspondiente de las ediciones lionesas. Se suprime, sin embargo, la mención a la autoría de Jean d'Arras, presente en la parte final del epílogo francés y se sustituye por una amplificatio de la captatio benevolencia que también ofrece el texto francés.

Paratextos editoriales:
En el folio 153v (según numeración manuscrita del ejemplar de la British Library) encontramos un colofón que reza: “Fenesçe la Historia de Melosina, enpremida en Tholosa por los honorables y discretos maestros Juan Paris y Estevan Clebat, alemanes que con grand diligençia la hizieron pasar de francés en castellano. E después de muy emendada la mandaron inpremir. En el año del Señor de mil y cuatroçientos y ochanta y nueve años a xiiii días del mes julio”. El volumen carece de tabla de contenidos.

Grabados:
La edición cuenta con sesenta y tres grabados de un tamaño notablemente mayor que el de buena parte de los recogidos en las ediciones hispanas contemporáneas. En la mayoría de las ocasiones ocupan en solitario casi todo el folio, aunque en algunos casos van acompañados de un título. Cuarenta y uno de estos grabados son los empleados por Le Roy en su edición de 1487, a su vez de origen muy diverso. Los catorce restantes son copias invertidas de esta misma Melusina lionesa. Ocho de las estampas del conjunto resultante están repetidas. Son las que correspondían en el modelo lionés a las siguientes escenas:
-Encuentro de Remondín con Melusina y dos damas junto a una fuente.
-Conversación de Melusina con sus hijos Vriant y Guión.
-Bodas de Melusina y Remondín.
-Banquete que el conde de Poitiers le ofrece al conde Foretz.
-Justas tras las bodas de Melusina y Remordín
-Batalla de Camagosse.
-Bodas de Renaldo.
-Visita de Geofré al Papa.
En el impreso tolosano las estampas ilustran, además de estas escenas, otras diferentes cuya imagen no se pudo adquirir o que en el modelo lionés no estaban acompañadas de grabado.
El conjunto de sesenta y tres estampas fue confeccionada ex profeso para ilustrar la Melusina, lo que da coherencia al conjunto y hace que los personajes sean perfectamente identificables. Sin embargo, las xilografías corresponden a diferentes juegos de entalladuras, lo que da una inevitable sensación de heterogeneidad. Sobre todo esto, cfr. Sanz Julian (en prensa).

Notas:
El ejemplar bruselense perteneció a María de Hungría.

Formato:
Folio
Repertorios:
Gallardo 926; Palau 17341; Norton 1269, Bosch. Valencia,35; IB 12763; Martín Abad. Post, 791.
En línea: USTC 347537

Ejemplares:
Sin ejemplares conocidos.

Paratextos socioliterarios:
La obra incluye al comienzo una epístola dedicatoria: "muy esclareçida prinçesa" a la que le sigue el prólogo: "antes de entrar en la historia" vid. la descripción proporcionada por Tipobibliografía valenciana siglos XV-XVI, n.º 130 (http://parnaseo.uv.es/imprenta/Textos/111_Descripcion.pdf)(consultado: 06-02-2019).

Paratextos editoriales:
En el colofón puede leerse: "Imp. en Valencia a 18 de março de 1512". Incluye también una tabla con el listado de capítulos en los que se divide la obra: "divídese en 78 cap., epi. y nume. al fin está la tabla con los cap. tiene algunas figuras" vid. la descripción proporcionada por Tipobibliografía valenciana siglos XV-XVI, n-º 130 (http://parnaseo.uv.es/imprenta/Textos/111_Descripcion.pdf) (fecha de consulta 06-02-2019)

Grabados:
Posiblemente contuviese grabados, pues, en la información aportada por el Regestrum de la biblioteca colombina se menciona que "tiene algunas figuras" vid. la descripción proporcionada por Tipobibliografía valenciana siglos XV-XVI, n.º 130 (http://parnaseo.uv.es/imprenta/Textos/111_Descripcion.pdf)(fecha de consulta 06-02-2019)

Notas:
Se considera que realmente existió esta edición valenciana de la Historia de la linda Melusina gracias a la información aportada por el Regestrum de la biblioteca de Hernando Colón, de donde proviene la información proporcionada, y de la que se desconoce el impresor por no figurar su nombre en el colofón, vid. Catalogue of the Library of Ferdinand Columbus, Nueva York, Huntington, 1905, n. 4146. Según Miguel Ángel Frontón (1996: 242), esta edición sería anterior a la impresa por Jacobo y Juan Cromberger en 1526, habría sido probablemente el modelo textual del que habría partido la edición sevillana y ya contendría las refundiciones y cambios textuales que incluye la crombergiana.
Para una descripción bibliográfica de la edición a partir de los datos que se conocen, vid. la entrada correspondiente a la Historia de la linda Melusina en la base de datos Tipobibliografía valenciana siglos XV y XVI, n.º 130 (http://parnaseo.uv.es/tipobibliografia/Tipobibliografia.html).
El prólogo parece añadir como novedad al comienzo una alusión a una "muy esclarescida princesa y señora" que no incluía el incunable tolosano, pero sí heredará la edición sevillana de 1526. Para Miguel Ángel Frontón (1996: 266), esta "esclarescida princesa" haría referencia a Juana I de Castilla, conocida como Juana la Loca, en un momento en el que ya era reina de Castilla y princesa heredera del reino de Aragón, al no tener hijos el matrimonio formado por Fernando II de Aragón y Germana de Foix.

Formato:
Folio
Repertorios:
Gallardo 927, Palau 17342, Domínguez. Sevilla n. 232; Griffin n. 265; IB 12764, Castillejo Benavente. Sevilla, n. 76.
En línea: USTC 337807

Ejemplares:
Londres, BL: c.62.f.7 (ejemplar único)

Paratextos socioliterarios:
La obra se abre con un prólogo que incluye varias partes:
-El exordio con la invocación del autor a Dios y los nombres del dedicatario y la comisionaria: “Muy esclarescida princesa y señora… acostumbran todos los escritores de sus obras invocar la divinal gracia… ruegue a Su soberano Hijo me quiera dar gracia… que lo que dixere sea a su servicio y al plazer del muy ilustre señor don Juan, hijo del muy noble y cristianíssimo rey de Francia, duque de Berry y Overne… esto a instancia de la muy magnífica señora doña María, condesa de Bar, su hermana” (fol. 2r)
-Una introducción con menciones de apariciones de carácter maravilloso: “antes de entrar en la historia, diremos lo que avemos oído dezir a nuestros ancianos” (fols. 2r-2v)
-Una breve mención a la fortuna de los hijos de Remondín y Melusina: “Síguense los estados de los hijos que vinieron del casamiento de Remondín y la noble dueña Melusina” (fol. 2v)
Finaliza con un epílogo: “Estas cosas y otras muchas dizen... por todos los siglos de los siglos. Amén”. Este cierra al final con la justificación del traductor: “y aunque no sea la obra transladada como pertenesçe a vuestra merced" (fol. 63r).

Paratextos editoriales:
Tras el prólogo figura el íncipit: “Aquí comiença la historia de la linda Melosina y de sus dos hermanas, Melior y Palatina, la cual agora nuevamente ha sido corregida y emedada y puesta por elegante estilo para que más dulcemente los que la leerán tomen y gusten las grandes hazañas de la dicha historia” (fol. 3v).
Incluye al final una tabla: “comiença la tabla” (fol. 63r)
Y finalmente el colofón donde puede leerse: “Fenesce la historia de Melosina, muger de Remondín, la qual fundó a Lezinán y otras muchas villas y castillos por extraña manera, la cual ovo ocho hijos, los cuales dellos fueron reyes y otros grandes señores por sus grandes proezas en armas. Fue impresso en la insigne y muy leal ciudad de Sevilla por Jacobo Cromberger alemán y Juan Cromberger. Año de MDXXVI” (fol. 64r).

Grabados:
La edición sevillana aparece ilustrada por un total de 51 grabados y conjuntos xilográficos formados por la unión de figuritas factotum y de piezas de grabados que en un principio debieron formar una unidad y se fracturaron para ofrecer más posibilidades combinatorias. A ellas es necesario añadir la portada, que representa a un caballero y una dama enfrentados a caballo. Ninguna de estas xilografías ha sido creada ex profeso y muchas de ellas se repiten, lo que reduce el número de planchas empleadas.
La identificación de las xilografías, siguiendo a Griffin, es la que sigue: 430, 459, 425, 411, 430, 443, 436, 437, 413, 410, 431, 451, 423, 431, 412, 426, 459, 435, 436, 444, 423, 421, 407, 428, 421, 454, 446, 435, 448, 404, 427, 428, 451, 451, 435, 436, 437, 422, 451, 422, no identificado, 421, 422, 409, 465, 422, 413, 436, 444, 437, 424, no identificado, no identificado, no identificado, 15, 432, 412, 413, 464, peregrinos, 413, 422, 457, 412, 424.
Estas planchas, que incluyen escenas de combate, cortesanas y navales, fueron usadas por los tres miembros de la familia Cromberger para ilustrar fundamentalmente tres libros o sagas de libros de caballerías, el Oliveros de Castilla (1507)¸ el Tristán de Leonís (1528) y el ciclo amadisiano en casi todas sus ediciones, aunque posiblemente formen parte también del aparato iconográfico del Libro III de Reinaldos de Montalbán (1545) y del Clarián de Landanís (1527). No son exclusivas de las caballerías, el carácter general de las imágenes representadas explica que aparezcan también en ediciones de otras obras de carácter cronístico, como la Crónica del santo rey Fernando III (1516), la Crónica popular del Cid (1525, 1541) o en la portada de la Crónica troyana (1519), y en obras de temática caballeresca como la Historia del emperador Carlomagno (1534) y la Historia de los amores de Peregrino y Ginebra (ca. 1515) y en otras obritas como los Siete sabios de Roma (ca. 1510, 1534, 1538) que, por elementos narrativos que presenta y por una política editorial concreta, las incluye.
Con respecto a las figuritas factotum y piezas fragmentadas, su versatilidad da lugar a que las encontremos en un amplio abanico de obras como en la Crónica abreviada de España de Diego de Valera (1517) y en obras poéticas de poca extensión y pliegos de romances como las Muchas maneras de coplas y villancicos con el juicio de Juan del Encina, las Coplas a la muerte de su padre de Jorge Manrique y en el Romance de Guiomar y el emperador Carlos.

Notas:
El prólogo añade como novedad al comienzo una alusión a una "muy esclarescida princesa y señora". Esta additio no la habrían realizado los Cromberger, provendría muy probablemente de la edición valenciana de 1512, sin ejemplares, que también la incluye (Vid. Tipobilbiografía valenciana siglos XV-XVI, n. 130). Sobre la posible identificación de esta figura regia, vid. el indicador correspondiente a la edición de 1512.

Materia:
Libros de caballerías
Edición moderna:
Ed. Ivy A. Corfis (1986), Historia de la linda Melosina. Edition, Study and Notes, Madison, Hispanic Seminary of Medieval Studies (edita tanto el texto de la edición tolosana como crombergiana); ed. Miguel Ángel Frontón Simón (2002), La Historia de la linda Melosina: edición y estudio de los textos españoles, Madrid, Univesidad Complutense de Madrid, Tesis Doctoral.

Reescritura:
La traducción y los cambios textuales y de contenido
-Procedencia de la traducción: El texto de la Historia de la linda Melusina mostrado por el incunable tolosano partió indudablemente de una de las múltiples ediciones impresas previas que se habían llevado a cabo en lengua francesa. En cuanto a la versión tomada como modelo, la traducción castellana entroncaría con la línea de difusión de la historia compuesta por Jean d’Arras a finales del siglo XIV a petición de María de Francia y dedicada al duque de Berry, y nada tendría que ver, por lo tanto, con el poema Roman de Mélusine compuesto por Coudrette en los primeros años del siglo XV a petición del señor de Parthenay, cuya difusión fue más notable en ámbito germánico. Del mismo modo, esta traducción, al provenir de uno de los múltiples incunables ya impresos, permaneció ajena a la propia difusión manuscrita de la obra en Francia durante el siglo XV.
En un primer momento, se consideró que el modelo tomado para la traducción había sido la editio princeps impresa en Ginebra por Steinscthaber en 1478 (Deyermond 1976: 63; Romero Tobar 1987: 1014; Gagliardi 1998: 124; Deply 2002-2003: 13). No obstante, estudios posteriores han revelado que, posiblemente, Parix y Clebat tuvieron como modelo una de las múltiples ediciones lionesas, que presentan características formales casi idénticas, un juego de xilografías que ha sido copiado de unos impresos a otros y una serie de errores con respecto a la edición ginebrina, de la que proceden, que hereda el incunable tolosano (Frontón 1996: 157-160).

-La traducción: Hecha a petición del propio Juan Parix, como deja entrever el prólogo, “e esto por ser rogado del noble señor, maestre Juan Parix (fol. 4v), respeta con rigor el original, pero incluye una serie de alteraciones que no llegan a afectar al contenido narrativo dentro de las convenciones de la traducción del siglo XV. Los pasajes con traducción literal son menores, y el texto se caracteriza por la presencia de la abbreviatio en el aspecto lingüístico y sintáctico, en las intervenciones del autor y en detalles descriptivos que no resultarían interesantes para un lector español, y de la amplificatio para introducir detalles narrativos y comentarios aclaratorios (Frontón 1996: 165-238).
Es destacable la presencia de la voz del traductor, que se une a la enunciación de Jean d’Arras mediante la inclusión de nuevas marcas de primera persona y de tres interpolaciones que no se encontraban en el texto fuente. La primera se da en el prólogo, donde se incluye el linaje de Ramondín y Melusina, la segunda tiene lugar en el lamento final de Ramondín ante la ausencia de Melusina, donde se mencionan los reveses de la Fortuna y, finalmente, en el epílogo, donde se alude de nuevo a esa presencia de la Fortuna. Además, la voz del traductor se hace presente antes del colofón para disculparse por los resultados de la traducción: “e aun que no sea la ovra trasladada como pertenesçe, la buena voluntad suplirá que no falto en hazerlo mejor si pudiera” (fol. 163v) (Baquedano 2013).

-La transmisión textual de la obra: La edición de 1526 incluye una serie de modificaciones textuales fruto de una refundición llevada a cabo ya en las prensas hispanas. En un primer momento se esbozó la teoría de que esta falta de adecuación de algunos pasajes con respecto al modelo tolosano podría haber respondido a dos traducciones diferentes, de las cuales la crombergiana seguiría una hipotética tradición perdida de la Melusina francesa (Deyermond 1976; Corfis 1986: v). El riguroso estudio del texto llevado a cabo por Frontón (1996) y, posteriormente, las aportaciones de Gagliardi (1998) han demostrado que los cambios incluidos en la edición sevillana se deberían a una labor refundidora al haber heredado este texto los errores y cambios que ya recogía el impreso tolosano. Estos cambios debían de estar presentes ya en la edición valenciana de 1512, como deja entrever la información aportada por Hernando Colón, y se perciben también en el íncipit de la edición sevillana: “la cual agora nuevamente ha sido corregida y emendada y puesta por elegante estilo”.
Con respecto a las particularidades textuales, el refundidor eliminó en la medida de lo posible los galicismos y occitanismos presentes en el texto. El embellecimiento estilístico apenas se percibe en los primeros capítulos, pero es destacable la labor de abbreviatio lingüística, de detalles narrativos y descriptivos del texto y de episodios narrativos menores, que dan lugar a una reducción de la extensión total del relato en una quinta parte. Por el contrario, el refundidor toma la iniciativa en introduce amplificationes orientadas a proporcionar mayor lógica al relato y detalles narrativos, muchos de ellos de su propia invención.
La labor refundidora ha afectado igualmente a los paratextos. Se ha eliminado la referencia que alude a su condición de texto traducido en el colofón, que ha pasado a incluir un pequeño resumen o síntesis del contenido. A su vez, los paratextos socioliterarios del comienzo se han reorganizado y han pasado a formar parte de un mismo prólogo, mientras que el íncipit se ha trasladado al final, introduciendo ya el contenido de la obra como “nuevamente corregida y emendada y puesta por elegante estilo”. Se suprime la justificación de carácter religioso, dejando exclusivamente las referencias a las fuentes folclóricas, crónicas y la auctoritas, y se introduce una nueva dedicatoria en el prólogo a una “muy esclarescida princesa y señora” que ha sido identificada con la infanta Juana de Castilla y Aragón (Frontón 1996: 266).

Cambios en el formato, organización y distribución del contenido
La edición tolosana, en formato folio, presenta el texto en letra gótica y a una sola columna. Su ordinatio y la disposición del texto se corresponden plenamente con la edición de Le Roy impresa en Lyon en 1487, que en todo caso es el antecedente directo desde el puto de vista iconográfico. Al ejemplar consultado de esta edición conservado en la Biblioteca Nacional de Francia le faltan los dos primeros folios, por lo que solo podemos conjeturar que su proemio e íncipit fueran también la fuente de sus correlatos tolosanos. La versión tolosana respeta escrupulosamente la distribución interna del texto de su precedente; así, la división en párrafos en prácticamente idéntica, y en ambos casos encontramos una pequeña inicial al comienzo de cada sección. La versión castellana incorpora como novedad algún breve titulillo. Asimismo, la edición de 1489 recupera buena parte de los grabados franceses, para cuya ubicación toma como referencia el impreso lionés (vid. supra). La versión tolosana carece de tabla de contenidos, sus casi setenta capítulos no están numerados y solo quedan resaltados por unos títulos y un grabado. Esto, junto a los numerosos párrafos en los que están divididos los capítulos, da como resultado una estructura interna mal jerarquizada y un tanto imprecisa. (Cfr. Sanz Julián, en prensa).La edición crombergiana de 1526 mantiene el formato folio pero, frente a la anterior, presenta el texto con una disposición a doble columna a excepción del prólogo que mantiene la línea tirada. A su vez, el texto está dividido en un total de 79 capítulos con sus respectivos epígrafes aclaratorios del contenido en una división bastante más homogénea y regular de la que presentaba la editio princeps tolosana. Estos capítulos aparecen recogidos en una tabla final, otra novedad con respecto al impreso de Parix y Clebat. Aparentemente, la edición cromberguiana incluiría una capítulo más con respecto a su supuesto modelo valenciano que, según la descripción recogida por el Regestrum, habría fragmentado su contenido en 78. Es muy posible que en las prensas sevillanas se hubiese añadido una fragmentación más dentro del texto, presentada con el epígrafe "de la aventura del gavilán que guardava a la donzella y lo que le acontesçió con ella al rey de Armenia" (fol. xl-v) pero sin indicación del número de capítulo, y que no debía estar presente en la edición valenciana. Al elaborar la tabla final, para dar continuidad, le habrían dado la numeración de la que carecía dentro del texto. Los grabados han dejado de ser creados ex profeso, provienen de planchas recicladas que se habían empleado fundamentalmente en libros de caballerías de la saga del Amadís y su disposición es siempre tras el título del capítulo que ilustran y su correspondiente epígrafe ocupando el ancho de la columna. Pese a ser xilografías referenciales y prestarse para ilustrar un amplio abanico de títulos, no se produce una ruptura total de la relación texto-imagen, permitiendo adivinar cierto cuidado en su elección por parte de los Cromberger y armonizando el conjunto de la obra. Hecho curioso supone el añadido en los encabezados de cada folio con la alusión a "libro primero", puesto que se trata de una historia cerrada y que abriría la posibilidad a la elaboración de una continuación.

Adaptaciones a los contextos de recepción
La edición tolosana de la Melusina debe ser entendida dentro del contexto particular de la imprenta de la ciudad rosa, en la cual el castellano fue la lengua predominante en número de ediciones muy por detrás del latín, que continuó siendo la lengua principal. La producción de textos en castellano en territorio francés se orientaba al mercado hispánico y se enmarcaba en los lazos económicos y humanos con ciudades como Burgos y Zaragoza, dado que Toulouse estaba plenamente integrada en el circuito que organizaba el saber en la Península Ibérica (Courouau 2013).
Esta obra, dentro de la pequeña proporción de obras de ficción, se dirigió a un público hispánico allende los Pirineos en la Península, orientada fundamentalmente a la exportación, pero sin descartar tampoco a posibles lectores hispanos afincados en la ciudad (Baquedano 2012). Estaría destinada a esos lectores que, conscientes de que lo que tenían en sus manos era una traducción, pues así se indica en los paratextos de la obra, se verían atraídos por pasajes que tienen lugar en tierras catalanas y aragonesas. Esto sucedería en un momento de éxito de la materia de Francia y de plena difusión de relatos artúricos que poco a poco se van transformando en narraciones de índole caballeresca. El público receptor de esta edición provendría de una nobleza caballeresca asimilada a la Corte y que había perdido paulatinamente poder como clase dirigente (Deply 2002-2003).
La reorganización textual que sufre la edición sevillana de 1526 y las adaptaciones de contenido demuestran una intención clara por orientar esta obra a un nuevo lector de ficción: los aficionados a los libros de caballerías. A ello respondería esa nueva disposición de los paratextos socioliterarios en un único prólogo con la adición de esa nueva destinataria perteneciente al ámbito hispánico y la disposición a doble columna con una partición más regular en capítulos con epígrafes, semejante a la tradición impresa caballeresca coetánea a esta edición. El empleo de un aparato iconográfico frecuente en este tipo de producto impreso y la tenue pero perceptible relación texto-imagen permite apoyar esta idea. Finalmente, la eliminación de cualquier referencia a un texto traducido para lectores hispanos, y los reajustes del contenido para presentar una obra “nuevamente corregida y emendada”, conjuntamente con el enigmático encabezado de “libro primero”, que sugeriría una posible continuación, permiten insertar la Melusina crombergiana en una nueva tradición donde las hazañas del propio Remondín y de la descendencia de Melusina fácilmente pudieron pasar por empresas caballerescas.

Testimonios de lectura:
Lectores e inventarios de impresores
La obra posiblemente fue conocida ya en francés en la Península, pues, como afirma Miguel Ángel Frontón (1996: 79), el manuscrito francés que se encuentra en la BNE perteneció a un lector español. En lo que al texto impreso en castellano se refiere, en un inventario anónimo se menciona “Ite[m] la melosina enquadernada quatro reales en Cuenca xiiii de septiembre de xcvii annos”, vid. Carmen Albert y María del Mar Fernández Vega, Un inventario anónimo en Castilla la Nueva: 1494-1506, Madrid, CSIC, 2003, p. 68. En el inventario autógrafo hecho por Pere Posa de los libros que poseía en su tienda y en su casa (2 de marzo de 1506) aparece mencionada una "Melosina" en “lo armari grand de la botiga”, vid. Documentos para la historia de la imprenta y librería en Barcelona (1474-1553), José M.ª Madurell Marimón y Jorge Rubió i Balaguer, eds., Barcelona, Gremio de editores, de libreros y de maestros impresores, 1955, p. 404. En el Regestrum de la biblioteca de Hernando Colón figura esta Melusina valenciana que debió ser adquirida en Valladolid en 1514 por 74 maravedíes, vid. Catalogue of the Library of Ferdinand Columbus, Nueva York, Huntington, 1905, n. 4146.
También tienen su presencia las ediciones castellanas en los registros de impresores. En el inventario de la imprenta de Juan Jofré de 1542 figuraba un juego de las "historias de Melosina", vid. José L. Canet Vallés (1999: 42), "El impresor valenciano Juan Jofré", en Tragicomedia de Calisto y Melibea (Valencia, Juan Joffre, 1514), Madrid, Ministerio de Cultura, BNE. Se registran también “385 melosynas” en el inventario que dejó a su muerte el impresor Jacobo Cromberger en Sevilla en 1528 y que posiblemente corresponderían con la edición de 1526, vid. Griffin. Inventario 1528, n. 29. En el testamento del librero Miquel Riera, fallecido en 1508 aparece mencionada igualmente una “istoria de la linda Melosina en pla”, vid. Documentos para la historia de la imprenta y librería en Barcelona (1474-1553), José M.ª Madurell Marimón y Jorge Rubió i Balaguer, eds., Barcelona, Gremio de editores, de libreros y de maestros impresores, 1955. p. 663.

Menciones e influencias
Luis Vives en su De institutione foeminae christianae en 1524 incluyó la Melusina dentro de su crítica general a la literatura de entretenimiento como obra reprobable junto con otros tanto libros de caballerías y obras como la Celestina o la Cárcel de amor. De igual modo, Juan de Valdés en su Diálogo de la lengua cita a la linda Melusina como uno de los libros de ficción que, además de ser mentiroso, adolece de un mal estilo (Frontón 1996: 79-81).
La obra no superará la barrera de 1600 en ediciones impresas, por lo que las alusiones al texto castellano cesarán con el cambio de siglo. No volverán a encontrarse referencias a la obra ya hasta el siglo XIX, pero corresponderán en este caso a historiadores de la literatura (Frontón 1996: 81). Romero Tobar (1988) analiza la presencia de Melusina como personaje o como mención en numerosos textos españoles, fundamentalmente del XIX, pero ninguna de ellas se vincula con un conocimiento directo del texto presentado por la traducción castellana del siglo XV ni con la versión de la obra que compuso Jean d’Arras. Se basan más bien en el empleo del motivo folclórico de la fundación de linajes en los que participa una mujer de procedencia feérica o fantástica, o en la influencia de la reelaboración que hizo Goethe en la Nueva Melusina. Será necesario esperar a 1965 cuando Manuel Mujica Laínez publique El Unicornio, donde sí que está presente la influencia del texto francés.

Bibliografía:
Baquedano, Laura (2013), "Toulouse, 14 juillet 1489: la première impression de l’Historia de la linda Melosina", Atalaya, 13, (http://atalaya.revues.org/1140); Baquedano, Laura (2012), “Le pouvoir du livre: stratégies des imprimeurs dans les seuils de l’Historia de la linda Melosina (1489), Cahier d’études hispaniques médievales, 35, pp. 233-242 (https://www.cairn.info/revue-cahiers-d-etudes-hispaniques-medievales-2012-1-page-233.htm); Copinger, W.A. Supplement to Hain's Repertorium Bibliographicum part 1, London, 1895; Corfis, Ivy (1986), Historia de la linda Melosina. Edition, Study and Notes, Madison, Hispanic Seminary of Medieval Studies; Corfis, Ivy (1987), “Beauty, deformity and the fantastic in the Historia de la linda Melosina, Hispanic review, 55.2, pp. 181-193; Deply, María Silvia (2002-2003), “Algunos aspectos de las traducciones españolas de 1489 y 1526 del Roman de Mélusine de Jean d’Arras”, Filología, 1-2, pp. 9-20; Deply, María Silvia (2012), “Temas y variaciones: las versiones españolas de 1489 y 1526 del Roman de Mélusine de Jean d’Arras”, en Antonia Martínez Pérez y Ana Luisa Baquero Escudero, eds., Estudios de literatura medieval: 25 años de la Asociación Hispánica de Literatura Medieval, Murcia, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Murcia, pp. 327-336; Deyermond, Alan (1976), “La Historia de la linda Melosina: two Spanish versions of a French romance”, en Alan Deyermond, ed., Medieval Hispanic Studies presented to Rita Hamilton, Londres, Támesis, pp. 57-65; Frontón Simón, Miguel Ángel (1996), La Historia de la linda Melosina: edición y estudio de los textos españoles, Madrid, Univesidad Complutense de Madrid, Tesis Doctoral. (http://eprints.ucm.es/3658/); Gagliardi, Donatella (1998), “La Historia de la linda Melosina: una o due versioni castigliane del romanzo di Jean d’Arras?”, Medioevo Romanzo, 22.1, pp. 116-141; Mendiboure, Jean-Michel (2013), "Algunos apuntes sobre las ilustraciones de los incunables tolosanos hispánicos", Atalaya, 13, (http://atalaya.revues.org/1057); Pairet, Ana (2001), “Histoire, métamorphose et poétique de la réécriture: les traductions espagnoles du Roman de Mélusine (XV-XVIe siècles)”, en Arlette Bouloumié y Henri Béhar, eds., Mélusine moderne et contemporaine, s. l., L'Âge d'Homme (Bibliothèque Mélusine, 8), p. 47-55; Polain, M. Louis, Catalogue des livres imprimés au quinzième siècle des bibliothèques de Belgique, 5 vols. Bruselas, 1932-1978; Romero Tobar, Leonardo (1987), “Ediciones en castellano de la Mélusine de Jean d’Arras”, Homenaje a Justo García Morales, Madrid, ANABAD, pp. 1005-1020; Romero Tobar, Leonardo (1988), “Mélusine aludida en textos literarios españoles”, Revista de dialectología y tradiciones populares, 43, pp. 513-524; Sanz Julián, María (en prensa), "Las imágenes de la Melusina tolosana (1489), Titivillus, 6.

Notas:
Jordi Rubió y José M.ª Madurell plantean la hipótesis de la posible existencia de alguna edición de la Melusina publicada en lengua catalana de la que no se conserva ningún ejemplar. Esta se basa en que parte del argumento de la obra transcurre en Cataluña, dado que su autor estuvo en la corte de Juan I y por la existencia de una edición valenciana de 1512, aunque está impresa en castellano (1955: 409). Estos autores consideran, a su vez, que cabría la posibilidad de que esa “istoria de la Melosina en pla” hallada en el testamento del librero Miquel Riera pudiese contener una traducción catalana (vid. testimonios de lectura) (1955: 663).
Responsable:
María Sanz Julián
Revisión:
Nuria Aranda
Fecha de publicación:
2019-03-15
Fecha de última modificación:
2019-03-15
DOI:
10.26754/uz_comedic/comedic_253
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